En el entramado de calles que rodean el monasterio de Sant Cugat del Vallés, ha abierto las puertas recientemente, el restaurante San Telmo, apostando desde el primer día por dar una excelente calidad y un sevicio personalizado de la mano de su propietario Marcelo Rodriguez.
El local con una decoración rústica, combinando la madera y la piedra, cuenta con capacidad para 30 comensales, por lo que el local es acogedor y tranquilo.
Al entrar al restaurante nos encontramos con una gran panera de pescado fresco , que varía en función de la temporada y lo más fresco del mercado.
Su carta nos presenta una gran variedad de mariscos y pescados elaborados de diferentes maneras, y para los entusiastas de la carne, el cochinillo rustido al horno y el entrecotte argentino, entrán dentro de sus especilidades.